El Metro de bilbao fue diseñado por Norman Foster y su equipo.
Sobre la base de acero, vidrio y hormigón, la idea era conseguir un diseño urbano, espacioso y confortable. Un aspecto destacable es que la estructura de los accesos que se realizan en su mayoría son de vidrio y llamados cariñosamente "fosteritos" por su arquitecto. El diseño es en forma de Y, con dos líneas que corren a lo largo de ambas orillas del río Nervión - Ibaizábal que concentra aproximadamente a 1.000.000 de habitantes.